PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR SEDE AMBATO
MODELOS ANDROGÓGICOS.
FUNDAMENTOS.
Fuentes curriculares del modelo Androgógico.
Indice:
- Introducción.
- Fuentes:
- Filosófico institucional.
- Epistemológico-profesional.
- Político-normativo.
- Sociocultural.
- Psicopedagógica.
Introducción:
Es el conjunto de técnicas de enseñanza orientadas a educar personas adultas, en contraposición de la pedagogía, que es la enseñanza orientada a los niños.
La primera referencia a este término aparece en el año 1833 en el libro "Las Ideas Educacionales de Platón", del profesor alemán Alexander Kapp, quien plantea que el aprendizaje no sólo tiene como fuente al profesor sino también a la auto-reflexión y a la experiencia de vida. Aun cuando Kapp no desarrolla una teoría, plantea la andragogía como una necesidad práctica para la educación de adultos.
Esta concepción educativa debe fundamentarse en una
filosofía que reconozca como significativa la toma de conciencia de la problemática particular que enfrentan los
adultos para obtener una profunda y comprometida participación en sus procesos de aprendizaje personales y colectivos.
A partir de estas consideraciones hoy en día es imposible
no reconocer a la educación de adultos como parte consus-
tancial de los sistemas educativos. Esta disciplina por tanto
adquiere cada día relevancia, debido a que corresponde al
estudiante adulto precisar sus metas así como los procesos
para alcanzarlas; todo ello para fortalecer su desarrollo y
el de la sociedad de la que forma parte. En este sentido,
las acciones andragógicas, articuladas a las actividades de
los ámbitos económicos, políticos, sociales y culturales,
se dirigen cada vez más a imaginar y llevar a la práctica
nuevas formas y modalidades educativas diferentes de los
procesos formales y rígidos de la educación tradicional. La
educación de adultos ya no es más un correctivo educativo, se ha convertido, por derecho propio, en un elemento
indispensable del desarrollo personal y social, coherente,
orgánico y con conceptos, tareas y valores que le son propios y cuyas demandas responden a las necesidades actuales, complejas y cambiantes de la sociedad y de los retos
tecnológicos.
Actualmente la educación de adultos está presente en el
vasto campo educativo, ya sea en la modalidad de procesos
educativos formales y no formales. Por ejemplo la encontramos en la:
• Formación de recursos humanos para actividades pro- ductivas y de servicios.
• Especialización laboral.
• Alfabetización.
• Formación política y de participación social.
• Actualización científica y tecnológica.
• Formación universitaria.
• Formación de recursos humanos para actividades pro- ductivas y de servicios.
• Especialización laboral.
• Alfabetización.
• Formación política y de participación social.
• Actualización científica y tecnológica.
• Formación universitaria.
El desarrollo de estos nuevos enfoques demanda a las
teorías pedagógicas en general y a la andragogía en particular el generar acciones de reflexión e intervención que
articulen de mejor manera la educación al proceso general
del desarrollo, pero desde una perspectiva profundamente
humanista, en la cual el sujeto sea el artífice de la construcción de su propio destino y de su perfeccionamiento
permanente.
Estas acciones necesariamente deben estar orientadas a
propiciar que el adulto fortalezca su participación como:
- Generador de su propio conocimiento y de sus procesos de formación.
- Sujeto autónomo en la toma de decisiones sociales y políticas.
- Promotor y creador de procesos económicos y culturales.
- Agente de transformación social.
-
Visto así es imprescindible caracterizar de la mejor manera, en cada acción de reflexión e intervención andragógica, los sujetos a los que van dirigidas estas acciones, de
tal manera que al considerar sus necesidades, intereses
y expectativas se establezca el eje de trabajo de interven-
ción andragógica. Eje que deberá permitir la participación
consciente y comprometida de los sujetos que partici-
pan del proceso de formación.
Desarrollo:
Tradicionalmente se nombran fuentes del currículo a los
campos de la realidad social, educativa y disciplinar que
proveen de elementos informativos apropiados para di-
señar y desarrollar el currículo de un determinado nivel,
modalidad o trayecto formativo. Académicamente existe
un consenso al reconocer que son cinco las fuentes que se
valoran como las más significativas por brindarnos desde
su particularidad y procedencia heterogénea los elementos
concretos y complementarios para realizar una correcta
fundamentación curricular. Estas fuentes son:
1. Filosófico institucional
2. Epistemológico-profesional
3. Político-normativo
4. Sociocultural
5. Psicopedagógica
Filosófico institucional:
1. Filosófico institucional
2. Epistemológico-profesional
3. Político-normativo
4. Sociocultural
5. Psicopedagógica
Filosófico institucional:
Este sustento teórico sirve como
base para las acciones que en nuestra universidad se deno-
minan Modelo Educativo Siglo XXI (MES XXI), un compo-
nente importante de este lo constituyen las Licenciaturas
Cuatrimestrales Modalidad Mixta (Ejecutivas) con su fun-
damentación en la andragogía. Dichas ideas corresponden
cabalmente con las cuatro “ideas fuerza” que caracterizan
de manera general esta fundamentación andragógica con
los valores y principios formativos del MES XXI.
• Idea fuerza 1. El reconocimiento de que los estudiantes o agentes de aprendizaje son sujetos adultos
con la capacidad de asumir responsabilidades en todos
los ámbitos de la vida; por ello en los procesos educativos andragógicos, la actividad se centra en el aprendizaje del sujeto siendo él quien tiene que asumir la responsabilidad de sus procesos de aprendizaje. Aprende
debido a que quiere aprender para transformar su
situación personal y social.
• Idea fuerza 2. Los intereses y necesidades del adulto
deben ser compatibles con las demandas económicas,
políticas y culturales de la sociedad. La andragogía responsabiliza al adulto de sus aprendizajes, en
un proceso de formación a lo largo de la vida, esto se
relaciona estrechamente con el empleo de los avances
tecnológicos y la consecuente mejora del nivel económico y social.
• Idea fuerza 3. La confrontación permanente entre teoría y práctica y el análisis del proceso constituye un aspecto importante del proceso andragógico, al obligar a los
docentes o andragogos y estudiantes o agentes de aprendizaje, a desarrollar su creatividad crítica e innovadora.
• Idea fuerza 4. Las instituciones educativas que diseñan y desarrollan procesos andragógicos, tienen la responsabilidad de crear y recrear valores hacia el trabajo
socialmente útil. Por ello debe existir una vinculación
estrecha entre los procesos de trabajo y los hechos
andragógicos.
Principios de formación del
Modelo Educativo Siglo MES XXI:
Epistemológico-profesional:
Aprender a Conocer. Ante el avance del conocimiento y las nuevas modalidades de actividad económica y social, es necesario conciliar una formación general
con la posibilidad de ahondar en un campo específico
del conocimiento, bajo una perspectiva de aprendizaje
permanente durante toda la vida.
Aprender a Hacer. Implica la adquisición de competencias que permitan hacer frente y resolver situaciones concretas del campo laboral.
Aprender a Ser. Involucra el desarrollo de valores
y actitudes para formarse como una persona íntegra,
autónoma, responsable y con principios éticos.
Aprender a Emprender. Se refiere al logro de una
visión y actitud emprendedora que conduzca a la gene-
ración de nuevas opciones empresariales.
Aprender a Convivir. Requiere la habilidad para el
establecimiento efectivo de relaciones interpersonales,
de tolerancia y respeto en el contexto laboral, social e
intercultural de un mundo globalizado.
Epistemológico-profesional:
Esta fuente es la que se origina de las disciplinas científicas y contribuye a la búsqueda de su estructura interna,
su construcción y su concepción (Coll, 1987). Asimismo, la
comprensión de cómo se forja históricamente el conocimiento científico, ha asumido habitualmente una correspondencia con una determinada manera de comprender
cómo son los procesos de aprendizaje en los sujetos; de
tal forma que a partir de la intersección de ambos componentes se diseñan y desarrollan estrategias de enseñanza y
de aprendizaje.
La andragogía se ha fundamentado y trabajado en tres
grandes campos: como disciplina científica, como proceso
educativo integral y como actividad profesional.
Como disciplina científica, la andragogía ha desarrollado un corpus teórico, fundamentado en principios filosóficos, psicológicos y sociológicos que le otorgan características propias y distintivas al diseño e implementación de procesos educativos para las personas adultas; así como un conjunto de conocimientos sobre su historia, metodología y propuestas. Principios y conocimientos que distinguen con mediana claridad las características que diferencian al estudiante en la etapa de la adultez de las del niño y el adolescente.
Una definición internacional de educación de adultos fue pro- puesta en 1966 en una reunión de veintiséis educadores que representaban ocho países. Su conclusión fue que (...) la educación de adultos es un proceso por el cual las personas que ya no asisten a la escuela de tiempo completo (...) prosiguen actividades secuenciales y organizadas con la intención consciente de producir cambios en información, conocimientos, comprensión, destrezas, apreciación y actitudes (...) el verdadero propósito de la educación de adultos es ayudar a la gente a comprender la racionalidad del orden y la seguridad en un mundo de rápidos cambios y a construir sus fines realmente en términos adecuados, y ayudar a las personas a comprender su problema, descubrir los recursos a su alcance, y encontrar el camino a la solución de sus problemas y el alcance de sus fines dentro de situaciones corrientes.
Como disciplina científica, la andragogía ha desarrollado un corpus teórico, fundamentado en principios filosóficos, psicológicos y sociológicos que le otorgan características propias y distintivas al diseño e implementación de procesos educativos para las personas adultas; así como un conjunto de conocimientos sobre su historia, metodología y propuestas. Principios y conocimientos que distinguen con mediana claridad las características que diferencian al estudiante en la etapa de la adultez de las del niño y el adolescente.
Una definición internacional de educación de adultos fue pro- puesta en 1966 en una reunión de veintiséis educadores que representaban ocho países. Su conclusión fue que (...) la educación de adultos es un proceso por el cual las personas que ya no asisten a la escuela de tiempo completo (...) prosiguen actividades secuenciales y organizadas con la intención consciente de producir cambios en información, conocimientos, comprensión, destrezas, apreciación y actitudes (...) el verdadero propósito de la educación de adultos es ayudar a la gente a comprender la racionalidad del orden y la seguridad en un mundo de rápidos cambios y a construir sus fines realmente en términos adecuados, y ayudar a las personas a comprender su problema, descubrir los recursos a su alcance, y encontrar el camino a la solución de sus problemas y el alcance de sus fines dentro de situaciones corrientes.
Con estas consideraciones podemos afirmar que la andragogía como disciplina científica debe fundamentarse en
el estudio y análisis del hecho andragógico.
El hecho o proceso andragógico
El hecho o proceso andragógico
Desde una perspectiva biológica y psicológica, el ser
adulto, considerado como sujeto educativo, interactúa en
un ambiente físico, social, económico, tecnológico y cultural determinado; condicionado por factores de todo tipo;
tiene necesidades básicas que satisfacer; produce bienes y genera servicios; trasforma la naturaleza y se trasforma él
mismo. Además posee características psicológicas particulares que lo diferencían social e individualmente.
Funcionalidad del hecho o proceso andragógico
El proceso andragógico es real, objetivo y concreto debido a que:
• Existe el sujeto adulto como una realidad biológica, psicológica, económica y social.
• El adulto es susceptible de educarse durante todas las etapas de su vida.
• La sociedad necesita educar a sus miembros.
El hecho andragógico adquiere su dimensión práctica en la acción de la formación del adulto. Es el proceso de orientación individual y social para desarrollar sus capacidades de autodeterminación. Existe la posibilidad de que la plasticidad de un ser autónomo, permita establecer las diferencias sustanciales entre la educación de los niños, adolescentes y la de los adultos. Diferenciando por lo tan- to las finalidades de los proceso formativos. En la educación de las primeras etapas de la vida el propósito general es “moldear” las estructuras psicológicas de los niños y adolescentes (UNESR, 1979: 54). En la educación de los adultos este proceso es diferente, debido a que el propio proceso de maduración de esta etapa de la vida, posibilita que el adulto pueda aceptar o rechazar las ideas, experiencias y valores de la sociedad en que vive y en la cual ha adquirido derechos y obligaciones como ciudadano, al igual que los demás adultos. En esta etapa de la vida se tienen capacidades para apreciar y decidir respecto a lo que es conveniente personal, familiar y socialmente.
El proceso andragógico es real, objetivo y concreto debido a que:
• Existe el sujeto adulto como una realidad biológica, psicológica, económica y social.
• El adulto es susceptible de educarse durante todas las etapas de su vida.
• La sociedad necesita educar a sus miembros.
El hecho andragógico adquiere su dimensión práctica en la acción de la formación del adulto. Es el proceso de orientación individual y social para desarrollar sus capacidades de autodeterminación. Existe la posibilidad de que la plasticidad de un ser autónomo, permita establecer las diferencias sustanciales entre la educación de los niños, adolescentes y la de los adultos. Diferenciando por lo tan- to las finalidades de los proceso formativos. En la educación de las primeras etapas de la vida el propósito general es “moldear” las estructuras psicológicas de los niños y adolescentes (UNESR, 1979: 54). En la educación de los adultos este proceso es diferente, debido a que el propio proceso de maduración de esta etapa de la vida, posibilita que el adulto pueda aceptar o rechazar las ideas, experiencias y valores de la sociedad en que vive y en la cual ha adquirido derechos y obligaciones como ciudadano, al igual que los demás adultos. En esta etapa de la vida se tienen capacidades para apreciar y decidir respecto a lo que es conveniente personal, familiar y socialmente.
Condicionantes del proceso o hecho
andragógico
En la actividad andragógica se pueden reconocer con cierta facilidad las condiciones que las caracterizan:
1. Confrontación de experiencias. La actividad educativa de los adultos, puede estar orientada a brindar elementos culturales (valores, conocimientos, procedimientos) que el sujeto no ha adquirido, pero fundamentalmente desde una perspectiva cultural, profesional y social, la actividad andragógica es la confrontación de la experiencia de dos adultos. La riqueza del ser adulto radica en su experiencia, en lo que sabe, lo que ha vivido, lo que ha realizado, lo que piensa y siente. La experiencia humana es heterogénea, y enriquecer esa experiencia para mejorar, adaptarse y poder resolver de manera satisfactoria las problemáticas a las que nos enfrentemos, es una de las principales motivaciones para diseñar e implementar procesos educativos permanentes.
En la actividad andragógica se pueden reconocer con cierta facilidad las condiciones que las caracterizan:
1. Confrontación de experiencias. La actividad educativa de los adultos, puede estar orientada a brindar elementos culturales (valores, conocimientos, procedimientos) que el sujeto no ha adquirido, pero fundamentalmente desde una perspectiva cultural, profesional y social, la actividad andragógica es la confrontación de la experiencia de dos adultos. La riqueza del ser adulto radica en su experiencia, en lo que sabe, lo que ha vivido, lo que ha realizado, lo que piensa y siente. La experiencia humana es heterogénea, y enriquecer esa experiencia para mejorar, adaptarse y poder resolver de manera satisfactoria las problemáticas a las que nos enfrentemos, es una de las principales motivaciones para diseñar e implementar procesos educativos permanentes.
2. La racionalidad. Ésta se presenta en la actividad andragógica en cuanto el adulto posee elementos de juicio
que le permiten reflexionar sobre los contenidos educativos. Racionalidad que le conduce a ampliar sus motivaciones para el logro de sus intencionalidades educativas.
3. La capacidad de abstracción del adulto. En la actividad andragógica también está presente el pensamiento lógico. El adulto sabe perfectamente por que y para que participa en un proceso educativo, por lo tanto puede apreciar con cierta sencillez y de manera ya sea deductiva o inductiva las consecuencias de sus actos educativos. Es im- portante subrayar que la actividad educativa de los adultos se funda en la voluntad y no en la imposición. El adulto estudia, aprende, se forma en torno a finalidades que el mismo ha establecido y que en muchas ocasiones ignora el propio educador. A diferencia de los niños y jóvenes, el adulto promueve su educación, la planea y la lleva a cabo en función de sus propias necesidades e intereses inmediatos y con miras a mejorar y consolidar un futuro mejor.
4. Integración y aplicabilidad. El proceso de racionalización en la confrontación de experiencias y las abstracciones que deriva el adulto, le conducen a integrar a su vida y aplicar en su medio social las nuevas experiencias. Proceso de integración y aplicación que tiene un carácter funcional que asegura, acrecienta y diversifica las motivaciones y vivencias del adulto. Cuando este integra a su vida cotidiana sus nuevos aprendizajes, genera un esfuerzo competitivo en su entorno social. Entran en juego las capacidades de los diferentes adultos que se relacionan en ese espacio a fin de imponer su liderazgo y demostrar su suficiencia. Esta acción competitiva, propia de toda acción humana debe ser considerada en la actividad andragógica. La integración de las viejas experiencias con las nuevas y su aplicación al trabajo, así como a la vida social, deben orientarse de tal manera que el sujeto adulto se esfuerce cotidianamente para contribuir a su bienestar y al de la sociedad a la que pertenece.
3. La capacidad de abstracción del adulto. En la actividad andragógica también está presente el pensamiento lógico. El adulto sabe perfectamente por que y para que participa en un proceso educativo, por lo tanto puede apreciar con cierta sencillez y de manera ya sea deductiva o inductiva las consecuencias de sus actos educativos. Es im- portante subrayar que la actividad educativa de los adultos se funda en la voluntad y no en la imposición. El adulto estudia, aprende, se forma en torno a finalidades que el mismo ha establecido y que en muchas ocasiones ignora el propio educador. A diferencia de los niños y jóvenes, el adulto promueve su educación, la planea y la lleva a cabo en función de sus propias necesidades e intereses inmediatos y con miras a mejorar y consolidar un futuro mejor.
4. Integración y aplicabilidad. El proceso de racionalización en la confrontación de experiencias y las abstracciones que deriva el adulto, le conducen a integrar a su vida y aplicar en su medio social las nuevas experiencias. Proceso de integración y aplicación que tiene un carácter funcional que asegura, acrecienta y diversifica las motivaciones y vivencias del adulto. Cuando este integra a su vida cotidiana sus nuevos aprendizajes, genera un esfuerzo competitivo en su entorno social. Entran en juego las capacidades de los diferentes adultos que se relacionan en ese espacio a fin de imponer su liderazgo y demostrar su suficiencia. Esta acción competitiva, propia de toda acción humana debe ser considerada en la actividad andragógica. La integración de las viejas experiencias con las nuevas y su aplicación al trabajo, así como a la vida social, deben orientarse de tal manera que el sujeto adulto se esfuerce cotidianamente para contribuir a su bienestar y al de la sociedad a la que pertenece.
Acción educativa para niños y
adolescentes
Ésta tiene como finalidad estimular, ejercitar, corregir y guiar al estudiante. Está destinada a despertar,
mantener y profundizar su interés en los procesos de
enseñanza y de aprendizaje para obtener los resultados
esperados. Por lo tanto esta orientada a formar la personalidad del niño y del adolescente. Es transmisora de
conocimientos que sólo instruyen pero no forman.
Acción andragógica
FUENTE POLÍTICO-NORMATIVA:
Una primera fase de su finalidad es mantener, consolidar y enriquecer los intereses del adulto que le permitan abrir nuevas perspectivas de vida.
A fin de mostrarle nuevos rumbos prospectivos y
promover el principio de que en todo grupo humano,
educarse es progresar, la segunda fase es de orientación.
La tercera fase consiste en actualizar al adulto
respecto a los conocimientos, valores y habilidades
intelectuales que le permitan generar procesos de autoaprendizaje.
Interpretar los factores y variables de nuestra historicidad como seres humanos; es la cuarta fase. Y debería
de permitir el reconocer, valorar y articular las viejas y
nuevas experiencias en la configuración de un proyecto
de vida personal y social.
FUENTE POLÍTICO-NORMATIVA:
Esta fuente se constituye en un referente esencial no
sólo para comprender el estado actual de la fundamentación teórico-metodológica del modelo andragógico de los
Programas Cuatrimestrales Modalidad Mixta de la UVM,
y sus procesos de intervención, sino también, el considerarlo como un campo público de la política social, como
un espacio de interacción decisivo que permite reglamentar la relación entre la sociedad y el estado. Referirnos al
fundamento político-normativo del modelo andragógico,
implica establecer un compromiso con el futuro, debiendo
ubicarnos en un marco político-jurídico que lo sostiene y
favorece.
Así comprenderemos a este Modelo no únicamente
como un corpus teórico y metodológico especifico dentro de las opciones de educación superior sino también el
cómo se ha implementado para fundamentar y organizar
los programas cuatrimestrales de modalidad mixta.
La UNESCO y la política para la educación
de adultos
Un concepto moderno de educación de adultos, incluye todos los procesos formativos en los que participan, independientemente si sus intereses y necesidades son de índole personal o profesionales; concepto que comprende a los procesos de formación general (desde alfabetización hasta universitaria) así como los vinculados a la preparación para el trabajo, realizados en un contexto de educación permanente a lo largo de la vida (OCDE, 2005: 15-16).
Un concepto moderno de educación de adultos, incluye todos los procesos formativos en los que participan, independientemente si sus intereses y necesidades son de índole personal o profesionales; concepto que comprende a los procesos de formación general (desde alfabetización hasta universitaria) así como los vinculados a la preparación para el trabajo, realizados en un contexto de educación permanente a lo largo de la vida (OCDE, 2005: 15-16).
Llegar a este concepto ha implicado un esfuerzo en el
que la UNESCO es un actor central al contribuir a impulsar
y desarrollar esta modalidad educativa. Sólo tres años después de su fundación, la UNESCO realizó la Primera Conferencia Internacional sobre Educación de Adultos que tuvo lugar en
Elsinor, Dinamarca, en 1949. Dos son las conclusiones
que interesan rescatar de esta conferencia por sus implicaciones para la fundamentación de un modelo andragógico:
• La educación de adultos debe contribuir a satisfacer las necesidades diversas de los adultos.
• La formación económica, social, cultural y política de los adultos debe efectuarse a partir de sus actividades cotidianas y de sus necesidades fundamentales.
Los años cincuenta del siglo XX, se caracterizaron por aceleradas transformaciones en todos los ámbitos de la vida que impondrán la necesidad de revisar la educación en general y en especial la educación de adultos, al considerar- la como un mecanismo que permita formar al ser humano para afrontar esas transformaciones. Este espíritu, anima en 1960 a la UNESCO, para llevar a cabo la Segunda Conferencia Mundial de Educación de Adultos en Montreal, Canadá, con el tema central de la Educación de Adultos en un Mundo en Transformación.
• La educación de adultos debe contribuir a satisfacer las necesidades diversas de los adultos.
• La formación económica, social, cultural y política de los adultos debe efectuarse a partir de sus actividades cotidianas y de sus necesidades fundamentales.
Los años cincuenta del siglo XX, se caracterizaron por aceleradas transformaciones en todos los ámbitos de la vida que impondrán la necesidad de revisar la educación en general y en especial la educación de adultos, al considerar- la como un mecanismo que permita formar al ser humano para afrontar esas transformaciones. Este espíritu, anima en 1960 a la UNESCO, para llevar a cabo la Segunda Conferencia Mundial de Educación de Adultos en Montreal, Canadá, con el tema central de la Educación de Adultos en un Mundo en Transformación.
Un acuerdo que se obtuvo fue el considerar a la educación de adultos como la totalidad de los procesos educativos, independientemente de su contenido, nivel o método; sean formales o no formales; ya sea que prolonguen o
reemplacen la educación inicial otorgada en las escuelas y
universidades, y en forma de aprendizaje profesional. Se
ponía el énfasis en los destinatarios, las personas adultas,
planteando que mediante la educación de adultos, las personas consideradas como adultos por la sociedad a la que
pertenecen, se desarrollan integralmente. Por ello, este tipo
de educación debe ser considerada como un subconjunto integrado en un proyecto general de educación permanente.
La Cuarta Conferencia Internacional sobre la Educación de Adultos, celebrada en París en 1985, tuvo por título “El desarrollo de la educación de adultos: aspectos y tendencias”. Ahí se concibió la educación de adultos como una de las condiciones necesarias para hacer frente a las continuas transformaciones científicas y tecnológicas, subrayando su papel en la democratización de la educación y la realización de una educación permanente. Se reforzó, además, la tendencia a dar preferencia a los grupos menos favorecidos promoviendo el principio de la “igualdad de acceso a todos a la educación”.
La Cuarta Conferencia Internacional sobre la Educación de Adultos, celebrada en París en 1985, tuvo por título “El desarrollo de la educación de adultos: aspectos y tendencias”. Ahí se concibió la educación de adultos como una de las condiciones necesarias para hacer frente a las continuas transformaciones científicas y tecnológicas, subrayando su papel en la democratización de la educación y la realización de una educación permanente. Se reforzó, además, la tendencia a dar preferencia a los grupos menos favorecidos promoviendo el principio de la “igualdad de acceso a todos a la educación”.
Esta conferencia es sumamente importante para el desarrollo y fortalecimiento de la andragogía, por ser en ella,
en donde se reconoce el enfoque específico que habría
que darse a la educación de adultos. Una de las principales recomendaciones de la conferencia es la elaboración
de una teoría de la educación de adultos. Considerando
necesario:
Difundir los resultados experimentales logrados en la educación de adultos que definen un modelo específico (andragógico) y diferente del utilizado en la educación de niños y adolescentes (pedagógico) (UNESCO, 1985: 60).
Difundir los resultados experimentales logrados en la educación de adultos que definen un modelo específico (andragógico) y diferente del utilizado en la educación de niños y adolescentes (pedagógico) (UNESCO, 1985: 60).
La política de los organismos internacionales
para la educación permanente o educación a
lo largo de la vida
Al definir en la Segunda Conferencia Mundial de Educación de Adultos lo universal de la educación de adultos, se inicia el proceso de consolidación del principio sustantivo de la educación permanente o educación a lo largo de toda la vida, al representar una perspectiva educativa que se preocupa por armonizar las diferentes etapas de la vida y los distintos periodos y situaciones educativas, considerando al ser humano en su devenir pleno y total, en sus diferentes etapas, con sus intereses y necesidades específicas.
Diez años después, en 1970, la UNESCO al dedicar el Año Internacional a la Educación, creó como parte de su estructura la Unidad de Educación Permanente, separándola de la educación de adultos.
El texto de la UNESCO más citado, en relación a la educación permanente, posiblemente es la recomendación relativa al desarrollo de la Educación de Adultos, de la XIX Reunión de la Conferencia General celebrada en Nairobi (1976). El concepto adoptado en ella, es el siguiente:
La expresión Educación Permanente, designa un proyecto global encaminado tanto a reestructurar el sistema educativo existente como a desarrollar todas las posibilidades de formación fuera del sistema educativo. En este proyecto, el hombre es el agente de su propia educación por medio de la interacción permanente de sus acciones y su reflexión lejos de limitarse al periodo de escolaridad, debe abarcar todas las dimensiones de la vida, to- das las ramas del saber y todos los conocimientos prácticos que pueden adquirirse por todos los medios y contribuir a todas las formas de desarrollo de la personalidad. Los procesos educati- vos que siguen a lo largo de la vida, los niños, los jóvenes y los adultos, cualquiera que sea su forma, deben considerarse como un todo (UNESCO, 1976).
SOCIO-CULTURAL:
pocos años y su ritmo de crecimiento continúa acelerándose parte
de esa información sirve para adquirir conocimientos útiles con
objeto de mejorar la calidad de vida, o aprender a aprender. Y
cuando una información importante va asociada a ese otro avance moderno que es nuestra nueva capacidad de comunicación, se
produce un efecto de sinergia.
Al definir en la Segunda Conferencia Mundial de Educación de Adultos lo universal de la educación de adultos, se inicia el proceso de consolidación del principio sustantivo de la educación permanente o educación a lo largo de toda la vida, al representar una perspectiva educativa que se preocupa por armonizar las diferentes etapas de la vida y los distintos periodos y situaciones educativas, considerando al ser humano en su devenir pleno y total, en sus diferentes etapas, con sus intereses y necesidades específicas.
Diez años después, en 1970, la UNESCO al dedicar el Año Internacional a la Educación, creó como parte de su estructura la Unidad de Educación Permanente, separándola de la educación de adultos.
El texto de la UNESCO más citado, en relación a la educación permanente, posiblemente es la recomendación relativa al desarrollo de la Educación de Adultos, de la XIX Reunión de la Conferencia General celebrada en Nairobi (1976). El concepto adoptado en ella, es el siguiente:
La expresión Educación Permanente, designa un proyecto global encaminado tanto a reestructurar el sistema educativo existente como a desarrollar todas las posibilidades de formación fuera del sistema educativo. En este proyecto, el hombre es el agente de su propia educación por medio de la interacción permanente de sus acciones y su reflexión lejos de limitarse al periodo de escolaridad, debe abarcar todas las dimensiones de la vida, to- das las ramas del saber y todos los conocimientos prácticos que pueden adquirirse por todos los medios y contribuir a todas las formas de desarrollo de la personalidad. Los procesos educati- vos que siguen a lo largo de la vida, los niños, los jóvenes y los adultos, cualquiera que sea su forma, deben considerarse como un todo (UNESCO, 1976).
SOCIO-CULTURAL:
Esta fuente aporta la información pertinente acerca del
tipo de sociedad y del ideal de cultura para las cuales pretendemos formar a nuestros estudiantes. A partir de ella se
pueden determinar los elementos conceptuales, procedimentales y actitudinales, necesarios para que el estudiante
pueda incorporarse creativa y críticamente en la sociedad
en que vive con la finalidad de mejorarla, enriquecerla o
transformarla radicalmente. A partir de este componente
del diseño curricular, se proyecta el formar a los estudian-
tes para que estén en condiciones de ser sujetos sociales
emprendedores y responsables.
Considerando esta fuente, podemos informarnos respecto de las demandas que la sociedad le “realiza” a la educación formal y de las variables de tipo social y cultural que hay que tener presente y que son importantes en el momento de diseñar un plan o programa de estudios. Podemos decir que a partir de esta fuente “tomamos” contacto con la realidad sociocultural en la que se contextualizan los procesos escolares, como otras de las fuentes, ésta nos ayuda a resolver el problema de las finalidades educativas y que contenidos son los más adecuados a enseñar.
Considerando esta fuente, podemos informarnos respecto de las demandas que la sociedad le “realiza” a la educación formal y de las variables de tipo social y cultural que hay que tener presente y que son importantes en el momento de diseñar un plan o programa de estudios. Podemos decir que a partir de esta fuente “tomamos” contacto con la realidad sociocultural en la que se contextualizan los procesos escolares, como otras de las fuentes, ésta nos ayuda a resolver el problema de las finalidades educativas y que contenidos son los más adecuados a enseñar.
Algunos sociólogos consideran que el análisis de la sociedad concreta en la que se inserta la escuela, de su
problemática, de sus necesidades y de sus particularidades,
debe de constituir la fuente curricular más importante.
Reafirman la idea de que la escuela es la institución social propiamente facultada para contribuir a alcanzar las finalidades educativas, sin desconocer que existen otras instituciones que también contienen y desarrollan procesos educativos. Como lo plantea Casarini (1999, p. 42) a partir de las demandas sociales y culturales que se le realizan a la escuela, ésta contribuye a la socialización de los estudian- tes al ser parte de la interiorización de las representaciones sociales conformadas históricamente. Ciertos autores, entre los que se encuentra César Coll (1987) consideran que en la actualidad esta fuente ha cobrado una importancia particular, debido a las sorprendentes transformaciones (de todo género) que las sociedades contemporáneas están viviendo y si la escuela no las atiende, estaría en riesgo de ocasionarse una ruptura entre las actividades escolares y las del mundo social.
Transformaciones que de manera general han propicia- do que la sociedad actual pueda ser caracterizada como una sociedad del conocimiento, como una sociedad del aprendizaje, al demandar un aprendizaje permanente, un aprendizaje a lo largo de toda la vida. Ya en 1990 en la Declaración Mundial Sobre Educación Para Todos “Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje” se invitaba prestar atención al hecho de que:
El volumen mismo de información existente en el mundo –mucha de ella útil para la supervivencia del hombre y para su bienestar elementales– es inmensamente mayor que el disponible hace solo
Reafirman la idea de que la escuela es la institución social propiamente facultada para contribuir a alcanzar las finalidades educativas, sin desconocer que existen otras instituciones que también contienen y desarrollan procesos educativos. Como lo plantea Casarini (1999, p. 42) a partir de las demandas sociales y culturales que se le realizan a la escuela, ésta contribuye a la socialización de los estudian- tes al ser parte de la interiorización de las representaciones sociales conformadas históricamente. Ciertos autores, entre los que se encuentra César Coll (1987) consideran que en la actualidad esta fuente ha cobrado una importancia particular, debido a las sorprendentes transformaciones (de todo género) que las sociedades contemporáneas están viviendo y si la escuela no las atiende, estaría en riesgo de ocasionarse una ruptura entre las actividades escolares y las del mundo social.
Transformaciones que de manera general han propicia- do que la sociedad actual pueda ser caracterizada como una sociedad del conocimiento, como una sociedad del aprendizaje, al demandar un aprendizaje permanente, un aprendizaje a lo largo de toda la vida. Ya en 1990 en la Declaración Mundial Sobre Educación Para Todos “Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje” se invitaba prestar atención al hecho de que:
El volumen mismo de información existente en el mundo –mucha de ella útil para la supervivencia del hombre y para su bienestar elementales– es inmensamente mayor que el disponible hace solo
Fuentes curriculares del modelo andragógico
La andragogía en el ámbito económico
Este hecho propicio que se perfilara con mucha nitidez un nicho educativo para un segmento de la población que por su edad era poco importante en una sociedad industrial pero que en una sociedad del conocimiento adquiría una relevancia significativa: la población adulta alfabetizada que ya no participa de los procesos educativos formales.
Este hecho propicio que se perfilara con mucha nitidez un nicho educativo para un segmento de la población que por su edad era poco importante en una sociedad industrial pero que en una sociedad del conocimiento adquiría una relevancia significativa: la población adulta alfabetizada que ya no participa de los procesos educativos formales.
En este sentido, la educación de adultos deja de ser únicamente un proceso dirigido a poblaciones excluidas del
sistema de educación formal, para constituirse en un objeto de mercado necesario para garantizar el acceso y la estabilidad laboral. Por ello, la andragogía no considera la edad
como una restricción para aprender, reivindicando la necesidad de aprender como un proceso que se da a lo
largo de toda la vida.
La andragogía en el ámbito laboral
La preeminencia que las empresas tienen en la sociedad
del conocimiento, posibilita pensar a los procesos educativos como procesos de cualificación o capacitación. Las
personas en aras de ingresar y lograr una permanencia
estable en sus lugares de trabajo, estarían interesadas en
desarrollar las capacidades indispensables para ello, inclusive el costo que implicara esa capacitación seria asumido
por estas ya que ello les permite ser considerados como
“aptos” y “competentes” en el mercado laboral, costo que
es valorado no como un gasto sino una inversión.
Por ello, las personas (pero también las empresas) que desean lograr estándares altos de competitividad, buscan los caminos para adquirir la información y el conocimiento pertinente para subsistir en una sociedad en constante transformación y con necesidades tecnológicas notables. Esto explica la sobreabundante oferta de procesos educativos orientados a la capacitación o actualización y que asumen la modalidad de: cursos, seminarios, talleres, diplomados, especializaciones y congresos.
Por ello, las personas (pero también las empresas) que desean lograr estándares altos de competitividad, buscan los caminos para adquirir la información y el conocimiento pertinente para subsistir en una sociedad en constante transformación y con necesidades tecnológicas notables. Esto explica la sobreabundante oferta de procesos educativos orientados a la capacitación o actualización y que asumen la modalidad de: cursos, seminarios, talleres, diplomados, especializaciones y congresos.
La andragogía en el ámbito social
Ante esta problemática, es necesario desde la andragogía,
reivindicar la democratización del acceso y permanencia a
los espacios y procesos educativos en los que se genera y
distribuye el conocimiento y la información más significativa, manteniendo un alto nivel de confianza en la potencialidad que tienen todos los seres humanos de aprender
sin importar su edad. Planteamiento que la andragogía
sostiene e interviene para que se puedan concretar dos derechos sociales fundamentales:
1. El derecho a la educación
2. El derecho de acceso a la información
Derechos que permiten el acceso a las producciones simbólicas en sus distintas expresiones así como la posibilidad de apropiación del conjunto de bienes culturales y académicos que permiten a los seres humanos adquirir el material simbólico imprescindible para participar creativa y responsablemente en la sociedad en que viven; lo que además, ayudará a que la totalidad de los derechos tanto humanos como sociales puedan ser disfrutados plena y personalmente.
1. El derecho a la educación
2. El derecho de acceso a la información
Derechos que permiten el acceso a las producciones simbólicas en sus distintas expresiones así como la posibilidad de apropiación del conjunto de bienes culturales y académicos que permiten a los seres humanos adquirir el material simbólico imprescindible para participar creativa y responsablemente en la sociedad en que viven; lo que además, ayudará a que la totalidad de los derechos tanto humanos como sociales puedan ser disfrutados plena y personalmente.
• Las habilidades necesarias para las relaciones interpersonales.
• El saber-hacer necesario para trabajar con las TIC.
Es claro que los modelos educativos tradicionales no tienen como finalidad desarrollar en los estudiantes procedimientos, conocimientos y valores necesarios para poder vivir plena y satisfactoriamente en la sociedad del conocimiento y de la información. Un trabajo andragógico, debe alejarse de las lecciones tradicionales, de la lectura y discusión de textos, de la simple transmisión de contenidos. La andragogía tiene como preocupación central el formar sujetos que sepan y puedan tomar decisiones, procedan teniendo como sustento el conocimiento y la información, desarrollando con ello soluciones creativas a problemas reales.
• El saber-hacer necesario para trabajar con las TIC.
Es claro que los modelos educativos tradicionales no tienen como finalidad desarrollar en los estudiantes procedimientos, conocimientos y valores necesarios para poder vivir plena y satisfactoriamente en la sociedad del conocimiento y de la información. Un trabajo andragógico, debe alejarse de las lecciones tradicionales, de la lectura y discusión de textos, de la simple transmisión de contenidos. La andragogía tiene como preocupación central el formar sujetos que sepan y puedan tomar decisiones, procedan teniendo como sustento el conocimiento y la información, desarrollando con ello soluciones creativas a problemas reales.
PSICOPEDAGÓGICA:
Esta fuente reconoce la importancia que para la pedagogía tiene conocer las características psicológicas con-
cretas de los estudiantes a fin de diseñar con un mejor
fundamento una propuesta curricular. La psicopedagogía
nos proporciona información respecto a la fase evolutiva
en la que se encuentran los estudiantes y sus posibilidades
de aprender, pudiendo conocer de antemano aquello que
los educandos son capaces de hacer y aprender en una
determinada etapa o ciclo. Esto posibilita articular de la
mejor manera el currículo a esas capacidades y posibilidades. También, el conocimiento de cómo aprenden los
educandos ayuda a fundamentar las estrategias de intervención que se tienen que desarrollar para poder generar
procesos de aprendizaje.
Es por ello que el otro componente esencial de esta
fuente lo constituye la didáctica, comprendida como una
disciplina del campo educativo que tiene como objeto
de trabajo, brindar pautas, normas, orientaciones y sugerir instrumentos para articular dos procesos con esencias
diferentes: la enseñanza y el aprendizaje.
La andragogía asume que el trabajo de educar difiere si los
estudiantes son niños y adolescentes o personas en la edad
adulta. Acepta que el considerar a la adultez como una etapa
particular del desarrollo del ser humano, le faculta a especificar algunas de las características que necesariamente influirán en las prácticas educativas de los adultos.
Esto no siempre fue así, pero en la actualidad dentro del campo de la psicología tiene validez la tendencia teórica denominada del Ciclo vital (Baltes, 1991), para la cual el desarrollo del ser humano no se circunscribe a las transformaciones biológicas acontecidas en la infancia y en la adolescencia. Por el contrario, considera al desarrollo como un proceso complejo y pleno de transformaciones que se originan durante el transcurso de la vida, influyendo en to- das las dimensiones de los sujetos: biológica, psicológica, social y cultural.
La edad adulta obtiene existencia e identidad propia, es una etapa más de la vida en la que se promueven transformaciones importantes en el desarrollo, tesis que hasta hace no mucho tiempo no era ni siquiera pensada, la edad adulta se pensaba (y vivía) como el final no de un proceso de desarrollo, sino de crecimiento, siendo por lo tanto una etapa de estabilidad, cuando no de deterioro, y en la cual ya no se producía ninguna transformación psicológica importante.
Esto no siempre fue así, pero en la actualidad dentro del campo de la psicología tiene validez la tendencia teórica denominada del Ciclo vital (Baltes, 1991), para la cual el desarrollo del ser humano no se circunscribe a las transformaciones biológicas acontecidas en la infancia y en la adolescencia. Por el contrario, considera al desarrollo como un proceso complejo y pleno de transformaciones que se originan durante el transcurso de la vida, influyendo en to- das las dimensiones de los sujetos: biológica, psicológica, social y cultural.
La edad adulta obtiene existencia e identidad propia, es una etapa más de la vida en la que se promueven transformaciones importantes en el desarrollo, tesis que hasta hace no mucho tiempo no era ni siquiera pensada, la edad adulta se pensaba (y vivía) como el final no de un proceso de desarrollo, sino de crecimiento, siendo por lo tanto una etapa de estabilidad, cuando no de deterioro, y en la cual ya no se producía ninguna transformación psicológica importante.
Los aspectos generales del aprendizaje en la edad adulta
considerados por la andragogía como fundamentales son:
• Condición específica y relevancia del aprendizaje. Esta suficientemente definido que no es lo mismo aprender en la edad adulta que en la infancia o en la adolescencia. En la edad adulta la relevancia de lo que se va a aprender determina la continuidad del aprendizaje.
• Aceptación de la capacidad de aprendizaje de los adultos. Los responsables de diseñar y desarrollar procesos educa- tivos destinados a las personas adultas deben estar conven- cidos de que éstas son capaces de aprender.
• Confianza de las personas adultas en sus propias capacidades de aprender. Los estudiantes adultos deben poseer una alta autoestima, tener la certeza de que independientemente de la edad que tengan tienen la capacidad de aprender.
• Actividad y aprendizaje. El trabajo que realiza el adulto en su educación es fundamental para su aprendizaje.
• Motivación para aprender. Si ésta no existe es extremada- mente difícil que se produzca un aprendizaje. Por fortuna, en la inmensa mayoría de los casos este no es un problema, debido a que los adultos que estudian, de entrada lo hacen motivados ya que su decisión de hacerlo fue una decisión voluntaria. El reto para los procesos andragógicos es mante- ner en los estudiantes esa motivación.
• Aprendizaje y organización de la información. Será prácticamente imposible que los adultos consoliden su aprendizaje,si los contendidos de este no se procesan de una manera organizada, estructurada, secuenciada de forma conveniente.
• La experiencia como fuente de aprendizaje y de conocimiento. La experiencia de las personas adultas tiene dos funciones importantes en sus procesos de aprendizaje. Primero, la experiencia facilita el que se pueda procesar de manera adecuada los contenidos educativos al favorecer relaciones significativas entre los nuevos aprendizajes y los que la experiencia ya estructuró. Pero además, la experiencia es una fuente de aprendizaje, toda vez que ésta actúa como un elemento valorativo de los nuevos cono- cimientos.
• Condición específica y relevancia del aprendizaje. Esta suficientemente definido que no es lo mismo aprender en la edad adulta que en la infancia o en la adolescencia. En la edad adulta la relevancia de lo que se va a aprender determina la continuidad del aprendizaje.
• Aceptación de la capacidad de aprendizaje de los adultos. Los responsables de diseñar y desarrollar procesos educa- tivos destinados a las personas adultas deben estar conven- cidos de que éstas son capaces de aprender.
• Confianza de las personas adultas en sus propias capacidades de aprender. Los estudiantes adultos deben poseer una alta autoestima, tener la certeza de que independientemente de la edad que tengan tienen la capacidad de aprender.
• Actividad y aprendizaje. El trabajo que realiza el adulto en su educación es fundamental para su aprendizaje.
• Motivación para aprender. Si ésta no existe es extremada- mente difícil que se produzca un aprendizaje. Por fortuna, en la inmensa mayoría de los casos este no es un problema, debido a que los adultos que estudian, de entrada lo hacen motivados ya que su decisión de hacerlo fue una decisión voluntaria. El reto para los procesos andragógicos es mante- ner en los estudiantes esa motivación.
• Aprendizaje y organización de la información. Será prácticamente imposible que los adultos consoliden su aprendizaje,si los contendidos de este no se procesan de una manera organizada, estructurada, secuenciada de forma conveniente.
• La experiencia como fuente de aprendizaje y de conocimiento. La experiencia de las personas adultas tiene dos funciones importantes en sus procesos de aprendizaje. Primero, la experiencia facilita el que se pueda procesar de manera adecuada los contenidos educativos al favorecer relaciones significativas entre los nuevos aprendizajes y los que la experiencia ya estructuró. Pero además, la experiencia es una fuente de aprendizaje, toda vez que ésta actúa como un elemento valorativo de los nuevos cono- cimientos.
• Aprendizaje sobre problemas. Considerando la experiencia que los adultos poseen y su condición sociocultural más
amplia, un aprendizaje que no esta basado en situaciones
problemáticas no tiene sentido.
• Los tiempos de aprendizaje. Debido a las condicionantes sociales de ser adulto, de manera mayoritaria el aprender en la adultez es una cuestión secundaria, en pri- mer lugar están los roles que un adulto debe ejercer. Por ello es casi imposible encontrar a un adulto que se dedique de tiempo completo al estudio.
• Aprendizaje dialógico. Gracias a los trabajos de Paulo Freire, en el campo de la andragogía no se pone a discusión la importancia que tiene la participación y el diálogo como una condición privilegiada para el aprendizaje entre adultos. Se facilita el aprendizaje y se consolidan los compromisos sociales; mejorando la autoestima y reforzando la motivación.
• Los tiempos de aprendizaje. Debido a las condicionantes sociales de ser adulto, de manera mayoritaria el aprender en la adultez es una cuestión secundaria, en pri- mer lugar están los roles que un adulto debe ejercer. Por ello es casi imposible encontrar a un adulto que se dedique de tiempo completo al estudio.
• Aprendizaje dialógico. Gracias a los trabajos de Paulo Freire, en el campo de la andragogía no se pone a discusión la importancia que tiene la participación y el diálogo como una condición privilegiada para el aprendizaje entre adultos. Se facilita el aprendizaje y se consolidan los compromisos sociales; mejorando la autoestima y reforzando la motivación.
• Autoaprendizaje. La autonomía para la toma de decisiones y la capacidad para asumirlas responsablemente que
tienen las personas adultas, son condiciones excepcionales
para que se puedan generar procesos de autoaprendizaje.
A partir de estos aspectos que caracterizan los procesos de aprendizaje en las personas adultas y tanto de las capacidades como de los procedimientos implicados en ellos, es posible, delinear algunos principios, también generales que deben de estar presentes en los procesos de enseñanza en un modelo andragógico (Knowles, 1982: 52-55).
A fin de potenciar la motivación de aprender que tienen las personas adultas, el docente andragogo deberá procurar diseñar situaciones didácticas que permitan a los adultos enfrentarse a nuevas posibilidades de autorrealización, ayudando a cada uno de ellos a esclarecer sus propias metas y objetivos de aprendizaje, esto implica que se debe auxiliar a los educandos para que puedan elaborar un diagnóstico de la distancia que existe entre sus aspiraciones y sus capacidades implicadas en el aprendizaje, esto facilitará que puedan identificar sus debilidades y sus fortalezas.
El aprendizaje dialógico reclama en primer lugar que los espacios físicos en los que se desarrolla el proceso educativo, presenten las condiciones de confort y disposición del mobiliario indispensable para la interrelación de los sujetos participantes. Ya propiamente referido al docente o andragogo, este tendrá que aceptar y valorar a cada estudiante como una persona integral, respetando sus ideas y pensamientos; esto permitirá construir una relación de confianza recíproca, estimulando las actividades de enseñanza y de aprendizaje de tipo cooperativo y no competitivo. Esto a su vez requiere que el andragogo no oculte sus propios sentimientos y contribuya con su trabajo en un enfoque de corresponsabilidad.
A partir de estos aspectos que caracterizan los procesos de aprendizaje en las personas adultas y tanto de las capacidades como de los procedimientos implicados en ellos, es posible, delinear algunos principios, también generales que deben de estar presentes en los procesos de enseñanza en un modelo andragógico (Knowles, 1982: 52-55).
A fin de potenciar la motivación de aprender que tienen las personas adultas, el docente andragogo deberá procurar diseñar situaciones didácticas que permitan a los adultos enfrentarse a nuevas posibilidades de autorrealización, ayudando a cada uno de ellos a esclarecer sus propias metas y objetivos de aprendizaje, esto implica que se debe auxiliar a los educandos para que puedan elaborar un diagnóstico de la distancia que existe entre sus aspiraciones y sus capacidades implicadas en el aprendizaje, esto facilitará que puedan identificar sus debilidades y sus fortalezas.
El aprendizaje dialógico reclama en primer lugar que los espacios físicos en los que se desarrolla el proceso educativo, presenten las condiciones de confort y disposición del mobiliario indispensable para la interrelación de los sujetos participantes. Ya propiamente referido al docente o andragogo, este tendrá que aceptar y valorar a cada estudiante como una persona integral, respetando sus ideas y pensamientos; esto permitirá construir una relación de confianza recíproca, estimulando las actividades de enseñanza y de aprendizaje de tipo cooperativo y no competitivo. Esto a su vez requiere que el andragogo no oculte sus propios sentimientos y contribuya con su trabajo en un enfoque de corresponsabilidad.
Un docente que participe en procesos andragógicos
comprometerá al estudiante en un proceso solidario y
equitativo en la formulación de los objetivos de enseñan-
za y de aprendizaje, en los que se consideren sus necesidades, las de la institución educativa, las del docente y las
de la sociedad.
Conclusiones:
Conclusiones:
- La educación de personas adultas tiene la finalidad de ofrecer a todos los mayores de dieciocho años la posibilidad de adquirir, actualizar, completar o ampliar sus conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional, y dentro de este tipo de educación los facilitadores orientan el aprendizaje de los estudiantes y los participantes son el eje principal de proceso andragógico que son los adultos con la experiencia suficiente para administrar su propio aprendizaje.
- La metodología del modelo andragógico se fundamente en el principio de la horizontalidad que consiste en una relación de igualdad entre el adulto participante y el facilitador. Se afirma que en la Andragogía no existe el acto de enseñar. El proceso de aprendizaje andragógico no se orienta en la verticalidad del tradicional modelo pedagógico ni en la responsabilidad exclusiva del docente en transmitir el conocimiento.
-
Dentro del proceso andragógico se toman en cuenta las características muy importantes que el estudiante adulto tiene tales como dificultades para aprender nuevos conocimientos, y esto se da ya que ellos viven en un ambiente en el que la práctica de nuevas e innovadas herramientas no se da, y es por ello que se les dificulta el hacer cuadros, mapas etc. utilizando la nueva tecnología. mas que características negativas tiene más positivas ya que éste posee experiencia, auto concepto, motivación y prisa para aprender, lo que facilita en gran manera su aprendizaje y lo hace más interesante, mas sin embargo éste por el tipo de vida que tiene en relación a un niño o adolescente tiene que esforzarse más y hasta sacrificar algunas áreas de su vida adulta.
-
Es importante tomar en cuenta que el adulto es una persona con muchas responsabilidades, además que cuenta con muchos roles que debe desempeñar, por tal razón se les más dificultoso administrar su tiempo para cumplir con sus tareas en su proceso de aprendizaje, es importante que el docente utilice las herramientas y estrategias necesarias para que el estudiante adulto adquiera un aprendizaje significativo.
Dentro del proceso andragógico se toman en cuenta las características muy importantes que el estudiante adulto tiene tales como dificultades para aprender nuevos conocimientos, y esto se da ya que ellos viven en un ambiente en el que la práctica de nuevas e innovadas herramientas no se da, y es por ello que se les dificulta el hacer cuadros, mapas etc. utilizando la nueva tecnología. mas que características negativas tiene más positivas ya que éste posee experiencia, auto concepto, motivación y prisa para aprender, lo que facilita en gran manera su aprendizaje y lo hace más interesante, mas sin embargo éste por el tipo de vida que tiene en relación a un niño o adolescente tiene que esforzarse más y hasta sacrificar algunas áreas de su vida adulta.
Es importante tomar en cuenta que el adulto es una persona con muchas responsabilidades, además que cuenta con muchos roles que debe desempeñar, por tal razón se les más dificultoso administrar su tiempo para cumplir con sus tareas en su proceso de aprendizaje, es importante que el docente utilice las herramientas y estrategias necesarias para que el estudiante adulto adquiera un aprendizaje significativo.
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